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| Servicios petroleros: por qué son necesarias las empresas regionales |
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| El conflicto desatado por la licitación de YPF agrega nuevas aristas en una situación que amenaza con complicarse hasta niveles insospechados. Al paro mantenido por los trabajadores Jerárquicos se suma la posibilidad de que también el sindicato convencional intervenga en el reclamo, ya que tras un pormenorizado análisis de legisladores provinciales de Comodoro Rivadavia sobre los pliegos licitatorios se llegó a la conclusión de que hay riesgo para puestos de trabajo, tanto de supervisores como de personal de base. Al mismo tiempo, cabe preguntar si se necesitan empresas propias de la región o si basta con tener en la zona simples agencias de colocación de personal. |
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La evolución de los hechos mostró con claridad las bifurcaciones de un conflicto que pareció encauzarse hace unos días, pero que volvió a estallar con mayor fuerza. Fue cuando en pocas horas, el miércoles 24 de noviembre, hubo una generalizada creencia de que la licitación se había suspendido, hasta la tarde del mismo día, en que la petrolera confirmó que abriría los sobres el viernes 26.
Tanto empresarios como dirigentes sindicales han coincidido en las últimas horas en el hecho de que cuando Sergio Schiavoni, secretario de Hidrocarburos de Chubut, dijo ese día que la licitación estaba suspendida, fue a partir de una comunicación manifestada por el gerente regional de YPF, Mariano Ferrari.
Estos dichos fueron reiterados a esta columna por el dirigente Carlos Gómez, quien pudo observar e imprimir el correo electrónico en el que la petrolera comunicaba que la licitación quedaba postergada hasta nuevo aviso.
¿Fue la expresión pública de la novedad lo que molestó a las autoridades de YPF? Cuesta creer que una reacción espasmódica sea el desencadenante de una situación que tiene nuevamente en vilo a la región. “Tal vez fue una demostración de poder, no lo sabemos, pero sí es seguro que esto fue una burla hacia el esfuerzo que viene haciendo el gobierno provincial, los trabajadores y las demás operadoras para mantener la paz en la región”, fustigó ayer Gómez.
Por su parte, los trabajadores Jerárquicos tomaron la apertura de sobres de licitación como una ruptura de la conciliación obligatoria en la que estaban enmarcados en su conflicto con la petrolera.
Paralelamente, desde YPF su director de Comunicaciones, Sergio Resumil, reiteró el derecho a elegir los contratistas con los cuales trabajará la petrolera, en función de criterios de “eficiencia, productividad y menores costos”.
En ese punto, la disputa transcurre entre dos carriles de discurso paralelos: mientras la operadora asegura que no habrá disminución de puestos de trabajo, los sindicatos señalan que habrá una clara reducción, a partir de la multiplcidad de funciones que absorberá el nuevo supervisor contemplado en los pliegos, que ahora revistará para YPF y que debería realizar tareas que hoy son propias de personal convencional.
Tal vez sobre esos hechos se afirma José Lludgar y la dirigencia jerárquica para afirmar que “de cada 10 trabajadores actuales, ellos van a tomar 2”. Y ayer Gómez le puso más cifras para rechazar la iniciativa del grupo Eskenazi: “con ese mecanismo, los pliegos apuntan a una reducción del 30 por ciento en los costos”.
Queda también por sumar una tercera voz que no se oficializa, pero que circula en casi todos los ámbitos en tono bajo: “lo que pasa es que para el volumen de actividad actual, sobra gente, porque en su momento los políticos exigieron y las operadoras cedieron a esa presión para incrementar el mercado laboral”.
Si sólo se trata de la actividad de YPF, hay datos que son elocuentes: en la provincia de Chubut la producción diaria promedio es de algo más de 5.000 metros cúbicos, lo que representa una baja proporción en la provincia, donde la principal operadora es Pan American Energy, con alrededor de 16.000 metros cúbicos diarios. Sabido es que la principal operadora del país concentra su mayor flujo de actividad en el lado santacruceño de la cuenca del golfo San Jorge, donde sus volúmenes diarios ascienden a una producción del orden de los 10.000 metros cúbicos por día.
Del lado de Chubut, hay datos todavía más preocupantes: las resevas de los yacimientos de YPF en esta provincia bajaron de 15 millones de metros cúbicos en 2003 a 10 millones en 2008, con un horizonte limitado a sólo cinco años. “Esta es la realidad y sólo invierte en Manantiales Behr, porque hay otros yacimientos en la provincia que están a la buena de Dios”, dijo Gómez al divulgar estos datos.
Saber hacer… o colocar personal
Si el argumento de la petrolera es que no habría riesgo para los puestos de trabajo y que, en todo caso, podrían peligrar algunas empresas regionales, vale preguntarse por qué es necesario que haya empresas en una región, si al fin y al cabo los ganadores de la licitación, si fueran foráneos, estarán obligados a tomar al mismo personal.
Habrá que creer entonces que Estados Unidos sigue una política errada al fijar barreras arancelarias para proteger a sus productores frente al ingreso de importaciones, camino que también los países europeos han seguido.
Es decir, el valor de contar con una burguesía regional y nacional va más allá de la colocación de fuerza de trabajo, si es que se pretende sostener la importancia del saber hacer, del “know how” y la experiencia de los emprendedores de una región en la que se cuenta un nivel de conocimiento que suele ser ponderado en no pocos ámbitos internacionales.
“Las empresas dejarán de proveer servicios técnicos, para ser simples proveedores de mano de obra”, dijo Miguel Ordeig, integrante de la Cámara de Empresas Regionales, sobre las consecuencias del pliego licitatorio.
Una empresa no es sólo el pago de sueldos a fin de mes, sino la actitud emprendedora para invertir en capacitación y tecnología, para innovar a partir de la experiencia y el conocimiento del mercado regional, tal como muestran innumerables ejemplos de equipos o servicios que eran traídos desde otras regiones o países, pero que han comenzado a producirse aquí en los últimos años.
Es cierto que YPF ha asegurado que ante igualdad de ofertas se dará prioridad a las empresas de la región: pero este argumento parece chocar contra otro de los aspectos desglosados por los diputados provinciales que tuvieron en sus manos el pliego de licitación -además de Gómez, José Karamarko, Javier Touriñan, Ricardo Gaitán y Miguel Montoya- y que infirieron que las empresas convocadas a particiar deben tener capacidad potencial para movilizar mil empleados y 300 vehículos. Esto impulsa a la conformación de UTEs. “O a la concentración”, aclara amargamente un empresario del sector.
Como suelen decir los teóricos del desarrollo, en no pocos eventos organizados incluso por autoridades gubernamentales, la innovación y el conocimiento –con participación de empresarios y universidades- son los que permiten una verdadera captación de la renta en una región, a partir de la plena inserción de sus trabajadores, pero en un marco de sustentabilidad. Lo contrario a aquellos pueblos pintados por autores latinoamericanos en los que, por ejemplo, una compañía bananera explotaba toda la producción posible hasta que no quedara ya fruto por extraer, dejando detrás un manto de olvido y desolación.
Racionalidad
Con la advertencia del sindicato Petrolero Chubut, el panorama para la región es más que preocupante ante un conflicto que amenaza con profundizarse. Parece urgente la necesidad de una acción desde el propio ámbito gubernamental para llamar a las partes a encontrar un nuevo marco de diálogo y establecer garantías ciertas para todos: si la petrolera reivindica su derecho a licitar para obtener mejores condiciones en la obtención de sus servicios, ello no debería afectar la continuidad de puestos laborales y derechos adquiridos en la región, como tampoco dejar fuera de carrera a empresas que no tienen las espaldas suficientes para competir en una licitación nacional.
Resulta preocupante también que la exacerbación de los conflictos en los yacimientos derive en hechos de violencia o daños ambientales, razón por la que urge que también los propios trabajadores y sus dirigentes mantengan el reclamo en los carriles de racionalidad necesarios para una región y un país que viven en constante estado de crispación.
La política, por otra parte, debería aportar su mejor virtud –aquella que permite llegar a actitudes componedoras y al diálogo como mecanismo de resolución de conflicto- y no mostrar reflejos mezquinos.
En las últimas horas también se sumó una advertencia del sindicato camionero hacia la operadora Pan American Energy. Un observador hizo notar que mientras este sector gremial está alineado con el kirchnerismo, a cuya principal figura suele atribuirse clara sintonía con el grupo Eskenazi, la operadora de los Bulgheroni es más cercana al gobierno de Mario Das Neves. Meras especulaciones, que no deberían tener cabida en un país y una región que necesitan volver a los carriles de normalidad y prudencia para proteger la tan preciada –y algo desquiciada- paz social. |
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