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| Después de Tecpetrol, YPF |
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| Con la prórroga del contrato prácticamente acordada en su totalidad por los negociadores de la provincia y la compañía Tecpetrol, para extender la concesión del área El Tordillo hasta el año 2027, las miradas apuntan al momento en que Chubut comenzará a negociar con YPF. Algunas de las metas fijadas en el nuevo contrato con la firma del grupo Techint podrían ser exigidas también a la petrolera conducida por Repsol desde España, ya que tiene una participación accionaria en la operación ejercida por Tecpetrol. |
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El acuerdo con Tecpetrol contempla la realización de un plan exploratorio tendiente a recomponer las reservas del yacimiento. En efecto, El Tordillo tiene reservas comprobadas por 19 millones de metros cúbicos, según datos de la Secretaría de Energía de la Nación y si se considera el yacimiento hasta el final de su vida útil.
Dicho stock se reduce a 11,9 millones metros cúbicos si la visión abarca sólo hasta el final de la concesión, que hasta que no se firme la prórroga del contrato vence en el año 2017.
Para poner en foco los números, hay dos lecturas posibles: una es positiva, porque tales volúmenes se ubican entre los más altos del país. Sin embargo, la otra cara de la misma moneda es que los valores son altos por su posición relativa frente a la gran depresión de las reservas petroleras argentinas.
En ese contexto, el yacimiento supera el promedio del país en cantidad de años de posible actividad, ya que su horizonte es de 14 años si se considera el final de la vida útil del yacimiento, mientras que se reduce a 9 si se contabiliza las reservas comercializables hasta el final de la concesión.
Esta diferencia está dada porque las inversiones se recuperan a largo plazo y, si no hay un horizonte de actividad más allá de 10 años, no se realizan, por lo que sin esos desembolsos las reservas dejan de contabilizarse como tales.
En todos los casos, el cálculo debe efectuarse sobre una producción promedio de 3.500 metros cúbicos por día, que también está ubicada entre las más altas del país (siempre en atención al relativismo antes mencionada por la caída en el resto de las provincias).
La conclusión, en cualquier caso, es que urge incorporar nuevas reservas y de allí que quienes tienen acceso a las negociaciones hablan de una exigencia de base para la realización de doce pozos exploratorios en el corto plazo, a fin de hacer extensible el nivel de actividad en el tiempo.
Vale también recordar que las perforaciones de exploración son distintas a las de producción, ya que mientras éstas implican colocar “más bombillas en el mismo mate”, como suele graficar una vieja metáfora petrolera, aquellas representan la búsqueda de nuevas trampas hidrocarburíferas para elevar los stocks disponibles.
Aquí vale citar datos oficiales de la Secretaría de Hidrocarburos, contenidos en un informe estadístico: en los últimos dos años, Tecpetrol invirtió montos del orden de los 113 millones de dólares en sostener la explotación en su yacimiento, pero hubo cero inversión en materia exploratoria.
Desde ese punto de vista, la proyección de una docena de pozos en áreas de frontera implica un volumen de inversión interesante, a razón de casi 2 millones de dólares por cada uno.
Se trata de la operadora que produce el 14 por ciento del total de crudo extraído del subsuelo de Chubut, la tercera después de PAE (55,4 por ciento) y de YPF (19 por ciento).
Precisamente se cree que, una vez concluida la renegociación con Tecpetrol, será el turno de YPF. Técnicos de la provincia no dejaron de recordar que esta petrolera tiene una participación minoritaria en El Tordillo, por lo que algunas de las cláusulas aceptadas en el contrato a punto de cerrar podrían ser también recobradas a la hora de negociar con la petrolera hispano argentina.
Las áreas de YPF en la provincia no son las más productivas, pero se trata de la principal operadora del país y su visión estratégica debe evaluarse en el contexto de la actividad que desarrolla en la cuenca del golfo San Jorge, es decir que la negociación con Chubut estará en línea con lo realizado en Santa Cruz.
Es probable que una de las claves de la negociación con la mayor petrolera del país esté dada en la regulación de las relaciones con sus empresas contratistas. En efecto, un hecho que no es de menor importancia y que logró acordarse con Tecpetrol, fue dar participación a la Cámara de Empresas Regionales de Servicios Petroleros de la cuenca del golfo San Jorge para que realice un seguimiento de las contrataciones entre operadora y empresas de la región: se apunta a buscar la tan remanida “previsibilidad”, que en muchos casos no ha estado presente en los últimos años, según reclaman empresarios PYMES.
Otro de los focos de interés en el vínculo con YPF está dado en la cantidad de nuevas perforaciones por año, tanto para incrementar producción como, fundamentalmente, para realizar exploraciones. Al respecto hay quienes preguntan si la relación entre pozos en actividad y nuevas perforaciones será un factor exigido por los negociadores del Estado, a la hora de medir el nivel de actividad y compromiso asumido por la operadora en la región. Desde esa visión se advierte que es posible incrementar producción mediante distintas técnicas aplicadas sobre los mismos pozos que se mantienen en actividad, pero se reclaman “pozos nuevos” como elemento para dinamizar a fondo el trabajo de la empresa en esta cuenca. Frente a esto, desde la operadora no dejó de recordarse que este año ha lanzado un ambicioso plan exploratorio y de nuevas perforaciones para incrementar reservas y producción, poniéndose en marcha la incorporación de 11 nuevos equipos de torrre para tales perforaciones.
En el mercado financiero se plantean severas dudas respecto de la compatibilidad entre planes de inversión y la necesidad del grupo Eskenazi para, a través de una mayor distribución de dividendos, poder cubrir la deuda asumida al momento de adquirir el 15 por ciento de acciones de la compañía.
Por ahora se asegura que no han comenzado los contactos, pero se advierte también que está pendiente la renegociación con Enap Sipetrol, que opera las áreas que en otro tiempo pertenecieron a Pérez Companc.
Prórroga de la resolución 312 y pago a petroleros
Por otro lado, se acordó finalmente la prórroga de la resolución 312 para mantener el pago de subsidios de 4.000 pesos a alrededor de 200 trabajadores que no han encontrado aún plena inserción en el mercado laboral. El otro elemento de importancia es la puesta en vigencia del llamado “fondo compensador”, que permitirá acelerar las jubilaciones de muchos trabajadores que ya reúnen los requisitos para acogerse a ese beneficio y, con este mecanismo, podrán equiparar sus nuevos haberes con los que recibían cuando aún estaban en actividad.
Por otro lado, fuentes gremiales del sindicato petrolero aseguran por lo bajo que en Chubut y Santa Cruz los operarios percibirán un pago no remunerativo de 10.000 pesos y no de 6.000, como en el resto del país. La mayor compensación en estas tierras está dada por el hecho de haber sido el primer sindicato que negoció y acordó el nuevo convenio colectivo de trabajo, que comenzará a regir desde el 1 de julio de este año.
Rumores persistentes por los chinos
La aclaración de Carlos Bulgheroni, quien dijo que “por ahora no tenemos interés en invertir en YPF, en el futuro no sabemos”, no lograron apaciguar los rumores en torno a que la asociación de Bridas con el gigante CNOOC (China National Offshore Oil Corporation) implicaría una punta de lanza para el ingreso chino a la española Repsol YPF.
La petrolera hispano argentina mantiene su decisión de sacar a la bolsa entre un 20 y 25 por ciento de su capital accionario, pero se negó la posibilidad de negociar directamente con los titulares de Pan American Energy en el país.
El gigante asiático tiene voracidad de hallar reservas energéticas en distintos lugares del mundo, ya que hoy produce sólo la mitad de lo que consume (3,5 millones de barriles diarios versus 7 millones, respectivamente).
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