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| Hidrocarburos: un inicio de año en aguas tranquilas |
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| Si bien nadie tiene la bola de cristal y mucho menos en un mercado tan dinámico como el hidrocarburífero, todas las señales disponibles permiten avizorar al menos un comienzo de año navegando en aguas mucho más tranquilas, sobre todo si la comparación es con el inicio de 2009. Los planes de inversión de las principales operadoras, que condensarían un total de 30 equipos de perforación, hacen prever un recupero de actividad que posibilitará reinserciones laborales y, al mismo tiempo, un incremento en la producción que incluso para el caso de Chubut había sido record durante 2009. |
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La confirmación de parte de Pan American Energy para mantener un plan de inversión en 2010 similar al de 2009, con mil millones de dólares previstos para sostener la actividad, se suma a los anuncios de YPF para intensificar su actividad en Chubut y Santa Cruz.
PAE perforó en el año concluido alrededor de 240 pozos en Chubut, lo que significó un fuerte incremento frente a los 190 de 2008. Tal mejora fue posible en virtud del bajo nivel de conflictividad que hubo en esta provincia durante el año, además de los objetivos de la compañía para incrementar su producción: entre los motivos, hay que anotar el acceso a los mayores precios que posibilita el plan Petróleo Plus sobre volúmenes adicionales en comparación al primer trimestre 08. “Y es la consecuencia también de la renegociación del contrato con esta operadora”, enfatiza una fuente gubernamental, tratando de dar contenido político a una razón más bien ligada a cuestiones de mercado. Hay que darle la razón, al interlocutor político, en un aspecto: Chubut es la provincia con mayor reserva petrolera del país (fruto de la gran evolución de Cerro Dragón desde el año 2004, operado por PAE que, precisamente, asumió compromisos de incremento de producción y reservas en aquel contrato).
La conflictividad es una de las variables que impide asegurar a priori un número determinado de perforaciones. En los planes previos el número debería ser similar, pero siempre hay un margen de imponderables que, por la experiencia de los últimos años y los frecuentes cortes de ruta que suelen paralizar a la región (en especial en la provincia de Santa Cruz) hacen difícil cualquier tipo de proyección.
A priori, de todos modos, el contexto es mucho más armónico, sobre todo por la atenuación de la crisis financiera internacional. Esta fundamentalmente había restringido fuertemente el crédito a fines del año 2008 y era el factor determinante a la hora de prever bajas de equipos y paralización de personal durante el último año. Al entrar en una meseta aquellos factores críticos, la situación en este nuevo inicio de año disminuye las variables negativas, si bien no las elimina totalmente.
La obtención de un crédito internacional por parte de Pan American en el último trimestre y la colocación de obligaciones negociables por 300 millones de dólares, obtenida por YPF en el mismo período, fueron señales favorables de recupero de financiamiento para destinar a la actividad petrolera en el país en general y en la cuenca en particular.
Por el lado sindical, los factores más urgentes han sido encauzados en forma favorable. Para el personal convencional se terminó de negociar el nuevo convenio colectivo, que prevé incrementos salariales ya acordados entre gremio y cámaras empresarias, si bien todavía resta la homologación por parte del Ministerio de Trabajo de la Nación.
En el sector Jerárquico hubo un acuerdo con YPF en torno a los pliegos de licitación que ponían en riesgo la cantidad de afiliados a aquel, lo que por el momento ha sido enmarcado en el acuerdo de suba de 11 equipos perforadores y el sostenimiento de las posiciones jerárquicas en empresas contratistas, más allá del derecho de la compañía a incrementar personal propio para un mayor control de sus operaciones.
“Por ahora las señales son positivas –coinciden voces en ámbitos empresarios y sindicales-, por más que siempre estemos atentos o guardemos un grado de desconfianza porque primero hay que ver para creer, pero hay indicadores mucho más favorables que los de hace un año atrás”.
Por las dudas debe mantenerse en agenda que la Resolución 312 aún está vigente y que todavía, hasta que se pongan en marcha los nuevos equipos (en un plazo que va hasta los primeros 90 días del año) hay personal sin tarea asignada y, por tanto, sigue cobrando al amparo de aquel mecanismo de subsidio.
Las urgencias siguen siendo las mismas
Por lo demás, los alcances de la situación energética del país y la región siguen planteando grandes desafíos, que pasan por la recuperación de reservas de petróleo y gas y una urgente necesidad de incrementar la producción de gas, insumo crítico que demanda cada vez mayores volúmenes de importación.
Cuando se conozcan los datos definitivos del año 2009 en materia de producción y horizonte de reservas se tendrá un nuevo capítulo de la magnitud de aquella caída, por lo que comenzará el tiempo para conocer si los anuncios y programas impulsados con fuerte marketing se cumplen efectivamente en el terreno y reportan las soluciones que el país está demandando.
El año que comienza puede coincidir con un nuevo período en el que la racionalidad de las partes, si es que desde el Estado se ejerce finalmente un rol orientador para favorecer inversiones y al mismo tiempo exigir resultados en función de eventuales incentivos, dé marco a un proceso de recupero energético.
Sin aquella racionalidad y sin una capacidad planificadora desde las políticas públicas, que en muchas ocasiones han cedido a los espasmos del mercado o a las apetencias solventadas por el poder de fuerza entre empresas y sindicatos, volverá a perderse una oportunidad para construir un modelo de explotación sustentable de un recurso que, por definición, continúa su inexorable camino hacia el agotamiento. |
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