Las ganancias de Repsol y los precios de los combustibles
Las mayores ganancias obtenidas por Repsol en el primer semestre del año 2010 confirman una tendencia ya evidenciada durante el año pasado, vinculada a la evolución del mercado de refino que la compañía española lidera en la Argentina. Concretamente, buena parte de la evolución positiva proviene de los buenos resultados obtenidos por la petrolera a través de la venta de combustibles en este país, que acumulan un sostenido incremento de precios desde el año 2007 en adelante. Paradójicamente, los precios del crudo y el gas se mantienen congelados (o con una muy baja evolución, en el caso del primero) lo que afecta los ingresos provinciales por regalías, como también perjudica el horizonte de inversiones para reactivar los alicaídos volúmenes de producción de ambos hidrocarburos.
Imprimir   |   Enviar por email   |  Volver a Informes
Cada año, Argentina incrementa su dependencia del gas importado y si bien –por ahora- las compras de combustible al mercado externo han sido antes una excepción, no se descarta que pudiera devenir en regla en los próximos años, ante el incremento de demanda y la insuficiencia de nuevas inversiones para aumentar la capacidad de refino.
Es decir, no hay por ahora reaseguros de que la importación de naftas y gasoil pueda evitar una curva de ascenso en el próximo quinquenio, al igual que viene ocurriendo con el gas, en volúmenes que se incrementan año a año.
En ese plano, la carrera contra el tiempo está dada por la posibilidad de que los proyectos exploratorios recientemente lanzados para la futura explotación de gas en yacimientos no convencionales –lanzados por compañías como Total, Pluspetrol y más recientemente YPF en Neuquén- arrojen resultados visibles en el corto plazo, que en cualquier caso no será inferior a tres años.
En cuanto a los combustibles líquidos, las destilerías del país operan desde hace ya tiempo a su máxima capacidad y hay pocas perspectivas de que se construyan nuevas instalaciones de este tipo (signadas por grandes requerimientos de inversión), por lo que si bien todavía la oferta de naftas es manejable, el déficit de gasoil amenaza con profundizarse, si es que se confirman las tendencias de recupero del campo y su creciente vínculo exportador con el mercado chino.
Mientras este cuello de botella se achica con el correr de los años, la difusión de los datos de ganancias por parte de compañías europeas en el país parecen reflejar hacia dónde fluyen las reservas energéticas.

Argentina aportó la mayor ganancia para Repsol

En el caso de Repsol YPF, sus ganancias para el primer semestre de 2010 ascendieron a 1.740 millones de dólares, según registraron medios especializados tras su presentación en la Bolsa. Un fuerte peso tuvo en esa evolución la ganancia obtenida por la compañía en la Argentina, ya que YPF registró utilidades de casi el doble (84 por ciento, según diario Infobae) que el mismo período de 2009. En total, fueron 1.080 millones de dólares. En todas sus filiales, la mejora de la compañía fue de un 60 por ciento, superior al primer semestre de 2009.
Según un informe de diario El Cronista, sobre la base de la presentación de la petrolera, uno de los fundamentos de este importante resultado estuvo dado por la mejora en los márgenes de su división de refino y marketing: la compañía ganó 7,38 dólar por cada barril de petróleo extraído, frente a 3,95 dólares del año anterior. Asimismo, sus ventas se incrementaron en un 7,1 por ciento.
“En exploración y producción, Repsol-YPF se benefició de la suba de precios y de un cambio en el mix de producto -más inclinado hacia los combustibles líquidos- que logró compensar unos niveles de producción que se mantuvieron planos –citó la publicación-. La producción de hidrocarburos de Repsol en el trimestre -sin contar con su división argentina YPF- se mantuvo en 340.000 barriles de petróleo equivalente al día. La producción de YPF descendió un 7%, aunque la división logró repetir su resultado operativo gracias al incremento sostenido de los precios, dijo Repsol”.
Una interpretación posible sobre tal información, en base a la situación de los hidrocarburos en el país, sería la siguiente: mientras la principal petrolera de la Argentina registró un descenso en su producción (el informe no aclara si se refiere a petróleo o a combustibles; si es el primero sería una continuidad de la tendencia de los últimos años, en la mayor parte de sus yacimientos del país), el aumento de precios en los combustibles que expende en el mercado local le permitió incrementar las ganancias en el modo detallado más arriba. Ello es posible también gracias a que el costo de uno de los insumos principales para la elaboración de productos refinados –es decir, el valor del crudo en el mercado interno- se ha mantenido constante desde el año 2007, con un leve incremento en los últimos meses, pero alejado de los precios que marca el mercado internacional.
Es decir, que mientras la operadora sigue pagando regalías petroleras sobre un valor que en la región del golfo San Jorge oscila en los 45 dólares por barril, el incremento sostenido de los precios en surtidor ha contribuido a las mayores ganancias de la compañía. El otro ganador en esa cuenta es el Estado nacional, que se beneficia vía recaudación impositiva por los mayores precios en surtidor (vale recordar que más del 50 por ciento del valor del combustible está explicado por impuestos).
Por otra parte, sigue poniéndose en evidencia que las retenciones móviles sobre la exportación de crudo y la fijación de un precio máximo para el mercado interno –utilizados como argumento para evitar subas en los surtidores- no han cumplido con tal finalidad, ya que los precios acumulan incrementos superiores al 40 por ciento en los últimos dos años. Vale recordar que ésta es una cuestión de alta sensibilidad para la cuenca San Jorge, que en algún momento vio peligrar planes de inversión por la falta de señales de precios.

Los que pierden

Los que “pierden” en esa cuenta son los Estados provinciales, que siguen percibiendo regalías sobre precios inferiores a los que marca el mercado internacional. Además, pierden los stocks de reservas, ya que la desinversión exploratoria (la que se necesita para revertir la declinación natural de los yacimientos) no se puede reactivar –según argumentan las operadoras- porque los precios del petróleo y gas en el país no permiten compensar los costos que requieren tales inversiones.
Pero además, hay todavía un eslabón mucho más débil en toda la cadena y es el representado por la gran cantidad de hogares del país que no tiene acceso a las redes de gas natural (un 30 por ciento de los hogares argentinos queda excluido de ese fundamental servicio y coincide con las regiones más pobres del país). Ante esa realidad, deben pagar el gas envasado a precios que quintuplican la tarifa vigente para el resto de los usuarios.
El mercado del GLP (gas licuado de petróleo, el que contienen las garrafas) es operado principalmente por YPF, Petrobras, Total y Pluspetrol. Según recientes informes periodísticos, éstas habrían acumulado ganancias del orden de los 5.300 millones de dólares en los últimos siete años.
Así, la paradoja energética del país sigue estando dada por un mercado que muestra sus efectos favorables en las bolsas internacionales, mientras las distorsivas políticas de subsidios cruzados continúan evidenciando que no alcanzan a ayudar a los que más lo necesitan.

   
 
 
 
INICIO  
INFORMACION
Noticias
Informes
Videos
Guías del Mar
Dónde ir
Lugares
SERVICIOS
Soy usuario
Comentarios
Encuestas
Tu historia

Noticias en tu e-mail
LA RADIO
Programación
Quiénes somos
Publicidad
Contacto
Hacemos la web
© 2008 FM del Mar
Todos los Derechos
Reservados y Registrados