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| Conflictos latentes bajo la “alfombra” petrolera |
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| La reciente firma de prórroga de la Resolución 312, por la cual las operadoras extendieron el compromiso de seguir pagando salarios de puestos laborales “sobrantes” al menos hasta el 31 de diciembre próximo, dio un nuevo margen para que el gobierno nacional maneje los tiempos y siga extendiendo la por demás dilatada discusión de los precios de referencia para el mercado interno de hidrocarburos, que siguen desfasados de un mercado internacional en recupero. No obstante, aparecen en el horizonte algunas situaciones que parecen difíciles de seguir ocultando bajo una alfombra que, de tanto acumular, comienza a mostrar costados inquietantes. |
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Según un relevamiento que maneja el Sindicato de trabajadores Jerárquicos del Petróleo y Gas, el detalle de equipos paralizados desde el inicio de la crisis financiera internacional y su impacto en el mercado petrolero sería el siguiente para la región, discriminados por contratistas con equipos caídos: Venver, 1 equipo de Terminación; DLS, 2 equipos de Perforación; Quintana, 5 Terminación y 1 de Perforación. Key: 1 Perforación y 1 Terminación (subiría 1 Terminación en enero); SAI, 5 Perforación; Petrobras, 1 Perforación y 1 Terminación; Pan American, 2 Perforación y 2 Terminación; Capsa, 1 Perforador.
Con Oxy se realizó un acuerdo de no innovar en el mercado laboral hasta el 31 de marzo del año próximo, mientras que YPF no ha bajado equipos, si bien con esta operadora podría comenzar un conflicto en los próximos días, planteado por Jerárquicos en torno al nuevo encuadre gremial de los supervisores de esa operadora. La operadora conducida por el grupo Eskenazi afronta además una advertencia del sindicato Petrolero de no permitir la incorporación de equipos automatizados mientras haya puestos de trabajo en riesgo.
En lo que respecta a la afectación laboral de esta paralización de equipos (en total, 22 dotaciones sin actividad en la región) esto implica más de 200 supervisores y un número no precisado de afiliados del sindicato petrolero, que es estimado en alrededor de 600 si se consideran los que han iniciado trámites de jubilación y quienes mantienen diagramas de jornadas reducidas.
“Va a ser difícil sacar las telarañas a la hora que haya que volver a trabajar”, reconoció un referente gremial en los últimos días, si bien afirmó que se continúa bregando para recuperar la actividad en pleno. Una actividad que hasta hace algunos meses tuvo una alta demanda de fuerza laboral y que es difícil prever si volverá a absorberla en la misma cantidad, si es que las aguas vuelven finalmente a su cauce.
En sintonía con esa premisa, desde la Secretaría de Hidrocarburos de la provincia se anunció el inicio de un recorrido por los distintos yacimientos, a fin de conocer in situ los planes de inversión. La primera actividad comenzará en el yacimiento de Sipetrol, pero la intención es hacer lo propio con cada una de las operadoras.
Precisamente, desde la perspectiva de las petroleras se mantiene la cautela. Conocido ya el reclamo para mejorar los precios del petróleo y gas en boca de pozo (lo que funcionaría como estímulo para restituir la actividad de los equipos hoy ociosos, según argumentan e el sector), nadie arriesga un pronóstico en torno a si finalmente el gobierno nacional cederá en esta cuestión. En los últimos días resurgieron las especulaciones políticas en torno a los apoyos que dieron los legisladores de las distintas provincias a proyectos vitales para el gobierno nacional: la ley de Medios Audivisuales y la reciente media sanción al presupuesto 2010 aparecen como acciones de intercambio a la hora de plantear expectativas regionales. Se verá si en la nueva reunión programada para el lunes en el Ministerio de Planificación Federal surgen señales claras de que el gobierno nacional cumplirá con aquellas reivindicaciones largamente planteadas por las provincias petroleras.
Mientras tanto, la perspectiva de tormenta sobrevuela diversos ámbitos del sector. La situación entre YPF y sus contratistas no ha terminado de ser resuelta y en los últimos días se vio el reflejo de esto a partir del reclamo planteado por una de las firmas hacia la operadora, con una movilización incluida. Por otro lado se mencionan situaciones de reducción de servicios por parte de Pan American hacia algunas firmas de servicios especiales, si bien por el momento la situación no pasa del terreno de las especulaciones.
Otra señal de alerta en el horizonte inmediato es el hecho de que la finalización de obras de infraestructura en los yacimientos, si no es posible proyectar nuevas metas de fuerte crecimiento, no tendrán la misma demanda de personal que en los últimos años.
Por todo este cóctel que subyace bajo la superficie es que resulta preocupante que la industria y los responsables políticos de orientarla se habitúen a la superposición de parches en forma continua, pateando la pelota hacia adelante.
A contramano de lo que plantean referentes mundiales, Argentina continúa con una política energética que impone límites de crecimiento. Durante el Congreso Mundial del Gas se dijo la semana pasada en Buenos Aires: “Existen cuestiones políticas y geopolíticas que amenazan el óptimo desarrollo económico continuo de la industria del gas. Se necesitan acuerdos y soluciones internacionales para asegurar que no se impidan ni demoren las inversiones en los sectores clave de la cadena de gas”. Fue en el marco de la presentación de un informe de la Unión Internacional del Gas, que presentó elocuentes datos sobre la posibilidad de que el fluido contribuya también en las soluciones al trascendental problema del calentamiento global. Para ello, se dijo en el evento, se necesita un mercado con precios acorde a la evolución de la demanda mundial.
Algo que, por el momento, sigue siendo materia de discusión en la interminable serie de reuniones entre Planificación y la OFEPHI. |
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