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| El golfo San Jorge concentra proyectos offshore por más de u$s 200 millones |
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| Los esfuerzos exploratorios que concentra hoy el golfo San Jorge en sus áreas offshore resultan de los más importantes realizados en los últimos años en el país, si bien no se puede arriesgar hoy si los mismos redundarán en los resultados esperados a fin de lograr incrementos de producción en materia de petróleo y gas, al menos en los niveles que el stock de reservas del país lo requiere y en la medida en que se pueda proyectar de forma sustentable un proyecto de explotación a escala comercial. |
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La cuenca San Jorge tiene hoy algunos indicadores que, pese a los conflictos y dificultades, la posicionan como referencia de peso en un país acuciado por la crisis energética: concentra la mayor reserva de petróleo, en tanto Chubut y Santa Cruz albergan el 43,5 por ciento y el 20 por ciento, respectivamente, sobre el total de existencias del país. Ello, sin embargo, no es suficiente para contrarrestar una situación adversa en el resto de las áreas del país, que a nivel global redujo sus existencias de gas en un 30 por ciento en comparación al año 2004, mientras que el horizonte de reservas de petróleo, al igual que la producción, viene en franca caída si se lo compara con las existencias previas a la desregulación petrolera de los años 90.
La búsqueda de petróleo y gas frente a las costas de Chubut y Santa Cruz implica el inicio de un camino importante, si bien la alta complejidad de las operaciones y las dificultades que atraviesa el sector energético en el país impiden gastar optimismo a cuenta.
Sin embargo, es posible poner en contexto los proyectos que están desarrollando YPF y Pan American Energy en aguas del golfo, a fin de mesurar expectativas y vislumbrar qué puede esperarse de tareas que forman parte de anuncios importantes pero que no necesariamente (ni mucho menos) tienen éxito asegurado.
Por un lado, el trabajo realizado por la petrolera que ahora conduce la familia Eskenazi en el país ha motivado una inversión de 150 millones de dólares y está a punto de concluir.
En este caso se han completado todas las etapas exploratorias, llegando hasta la fase de perforación, que ha incluido la realización de cuatro pozos cuyos resultados no han arrojado, a priori, niveles de producción altamente positivos.
Según la información que ha trascendido desde la propia compañía, la producción de crudo en el primer pozo ensayado determinó niveles similares a los que produce un pozo en tierra. En principio esto confirma lo esperable, ya que de antemano resultaba muy difícil no hallar manifestaciones positivas de hidrocarburos. La incógnita desde el comienzo ha sido cuánto sería el petróleo encontrado, ya que frente a los costos que implica un proyecto offshore, que multiplica por 10 ó por 20 los costos habituales en tierra, resulta claro que si no se producen hallazgos de grandes reservorios será inviable cualquier posibilidad de desarrollo.
La actividad de la plataforma Ocean Scepter contratada por YPF tiene previsto concluir en breve, ya que a comienzos de este mes se encontraba finalizando el último de los cuatro pozos del proyecto.
Hasta noviembre próximo, la petrolera deberá resolver si solicita una prórroga de la concesión, para estudiar en profundidad los resultados obtenidos en esta etapa, instancia en la que debe resolver si hay perspectivas para nuevos proyectos.
“Puede que convengan nuevas perforaciones, o antes de ello podría ser necesaria una nueva prospección sísmica –indicó una fuente de la compañía-: las alternativas son varias y deben estudiarse en forma muy cuidadosa, ya que cualquier decisión implica necesariamente grandes volúmenes de inversión”.
Para reflejar el punto en que se encuentra la petrolera, vale recordar que si decide abandonar la concesión, implica dar por perdidos los 150 millones de dólares invertidos hasta aquí. Si se decide prorrogar la concesión para nuevos estudios, también se requerirá de importantes volúmenes de inversión adicional.
La decisión en todo caso se conocerá antes de fines de este año, ya que caduca el período de concesión del área otorgada a comienzos de la década del 90 para buscar hidrocarburos en una superficie de 1.300 kilómetros cuadrados.
Pan American espera trasladar su modelo de tierra al mar
Por su parte, Pan American Energy concretó esta semana el inicio de su campaña de prospección sísmica, también en aguas del golfo, en este caso sobre una superficie de 1.700 kilómetros cuadrados.
El vicepresidente de Operaciones Offshore de esta compañía, Fernando Villarreal, afirmó durante la presentación de la actividad que la petrolera tiene muchas expectativas en torno a replicar “el modelo de conocimiento que nos hizo exitosos en el onshore, para repetir ese éxito en el offshore. En Cerro Dragón hemos logrado muchos resultados en tierra, por lo que también haremos una sísmica tridimensional muy grande en el área marítima, que nos permitirá registrar toda la columna estratigráfica con mucho detalle, para determinar los mejores prospectos”.
Tras el procesamiento de la información que registrará el buque, las primeras perforaciones podrían esperarse para fines de 2011 o principios de 2012, mientras que la inversión totalizará para este proyecto exploratorio 80 millones de dólares.
Villarreal es avalado por aquellos índices de reservas que posicionan a Chubut en el primer lugar del ranking del país. Es que el área de mayor stock es precisamente Anticlinal-Cerro Dragón, que entre 2004 y 2008 duplicó su nivel de reservas. Estas componen 118,9 millones de metros cúbicos, sobre el total de 174 millones de metros cúbicos que alberga la provincia. |
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