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| Hidrocarburos: equilibrio con pinzas |
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| Todo parece indicar que las cuencas petroleras deberán habituarse a postergar expectativas planteadas en toro al reacomodo de precios de referencia para el mercado interno de hidrocarburos, anclado en precios desfasados respecto de la evolución del mercado internacional. Por el momento las expectativas se plantean en torno a si las operadoras seguirán financiando los fondos necesarios para sostener la resolución 312 hasta más allá del 31 de diciembre, a fin de seguir disimulando la menor actividad que dejó como resultado la crisis financiera internacional. Paralelamente, continúan trascendiendo posibles conflictos en estado de latencia, a raíz de contratistas que arrastran problemas inherentes a su relación contractual y el desfinanciamiento en que se encuentran algunas de éstas. |
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Los decepcionantes resultados de las sucesivas reuniones entre la OFEPHI y el Ministerio de Planificación Federal no hacen más que confirmar que la cuestión entró a un callejón de salida cada vez más complicada.
Además de los temores del gobierno nacional a desatar una espiral de incrementos tarifarios si modifica los precios de referencia, tal como plantean las provincias productoras de petróleo y gas, juegan en cada instancia los posicionamientos políticos que enmarcan cada una de las etapas de discusión.
No podría darse por cerrada definitivamente la posibilidad de que, en algún momento, se encuentre un mecanismo que permita responder a las expectativas de los estados hidrocarburíferos, que vienen sosteniendo que el incremento del margen de rentabilidad de las operadoras (a partir de un mayor precio de petróleo y gas) permitirá intensificar una actividad a la que hoy le sobran puestos de trabajo.
Pero aquella posibilidad parece más bien atada a una necesidad puntual de negociación por parte de las autoridades nacionales y su fluctuante relación con los gobiernos, antes que a la definición de una estrategia de salida para el acertijo energético.
La reciente decisión de un grupo de legisladores chubutenses para escindirse del bloque oficialista en la Cámara de Diputados de la Nación confirmó la situación de ruptura política entre el gobernador de Chubut y el gobierno nacional.
En ese contexto, vale recordar que son Chubut y Santa Cruz (otro gobernador distanciado del seno kirchnerista) las provincias que mayor porcentaje de petróleo aportan al país y, por tanto, resultan sumamente sensibles a los precios del crudo. ¿Podría imaginarse ahora que Neuquén consiga avanzar con su reclamo, más vinculado al precio del gas (aunque también es una importante productora de crudo) mientras las respuestas para el crudo continúen en el freezer? No puede haber respuestas simples, porque también la variable del gas impactará en las tarifas residenciales de ese fluido, pero los posicionamientos políticos serán ahora más que antes un dato clave para considerar las decisiones sobre la energía
Mientras aquella discusión transcurre por carriles desgastantes, hay situaciones que se comentan cada vez más en una especie de segundo plano, frente a una superficie cotidiana que, aunque tomada con pinzas, permite algún grado de estabilidad a raíz de la extensión de la Resolución 312 hasta fin de año.
El reclamo planteado por el sindicato de los jerárquicos por la pérdida de afiliados que le significará la decisión de YPF para contratar a supervisores propios (que, de ese modo, pasarán a la órbita del SUPeH) abrió esta semana un compás de espera a partir de las negociaciones en las Subsecretarías de Trabajo de Chubut y Santa Cruz. Más allá del período legal, la petrolera está dispuesta a ejercer un mayor control sobre sus pozos, mientras el sindicato se ha mostrado dispuesto a resistir aquella medida (que se está plasmando en los nuevos contratos, al no contemplar el cargo de supervisor entre los ítems de costos a cotizar). Si esto se concreta, el gremio jerárquico podría perder alrededor de 1.600 afiliados, sobre un total aproximado a 2.200 con que cuenta actualmente.
Desde la operadora se ha planteado que la decisión ya está tomada, argumentándose que la nueva medida implica no sólo un beneficio para la petrolera en función de nuevas modalidades para su operación, sino también para los propios trabajadores, que pasarán de depender de empresas contratistas a revistar en la compañía conducida por la familia Eskenazi.
Entre los conflictos latentes se menciona también la situación de una empresa como Geovial, con alrededor de 160 operarios, que habría comunicado ya a los gremios y a la operadora que en noviembre no podrá afrontar el pago de sueldos.
Dicha firma tiene una situación de reclamo ante YPF y es una de las firmas que no ha logrado enmarcar su situación en las instancias abiertas entre la operadora y sus contratistas. Empresarios de la firma mencionada confirmaron la situación delicada que atraviesa la misma, a raíz del desfinanciamiento que, aducen, les produjo el año pasado el desfase entre el costo salarial (que representa un 50 por ciento en su estructura de costos) y el reconocimiento de esa incidencia por parte de la operadora, situado en el orden del 10 por ciento según la contratista.
En esa discusión, la operadora habría planteado que el nuevo contrato de la firma ha incrementado su demanda de trabajo, al tiempo que el ofrecimiento formulado para reparar el desfase del año 2008 fue rechazado por la contratista. La discusión llegó a un punto neutro, porque la contratista argumenta que no puede seguir funcionando en estas condiciones, ya que además de la imposibilidad de afrontar sueldos el mes próximo se suman meses de deuda con proveedores. “Nuestra intención es seguir trabajando y estamos dispuestos al esfuerzo compartido –se dijo desde la contratista-, pero la operadora nos dice que el balance 2008 está cerrado y que es imposible volver a revisar esos números”.
Desde otros entornos se mencionan también horizontes de incertidumbre, a raíz de la menor demanda de servicios por parte de la otra operadora de mayor actividad en la región, Pan American Energy. En este caso hay temores por los menores niveles de facturación de algunas firmas, si bien desde la operadora se argumenta que no hay una disminución de actividad: al contrario, este año se habrán perforado unos 50 pozos más que en 2008, según se indicó, estimándose una performance de alrededor de 230 nuevos pozos en la cuenca.
No obstante, hay contratistas que aducen haber disminuido los servicios requeridos y en algún caso se manejan versiones entre trabajadores de que habría disminución de personal en aras del menor volumen de trabajo.
La incógnita, como se dijo al principio, está planteada en saber si los aportes para seguir solventando puestos laborales sin inserción fija seguirán sosteniéndose más allá del último día de este año o si, por caso, alguna de las soluciones alternativas (tales como la jubilación de operarios del sector para descomprimir el mercado de trabajo) llegarán a equilibrar el mercado.
De lo que ya pocos dudan, en todo caso, es que ha llegado un tiempo de ajustes y reordenamientos que darán la tónica del año 2010. |
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