Su nombre, en lengua mapuche, significa "Valle Hermoso". Situada sobre la Ruta Nacional N°40, en el centro de un vasto y hermoso sistema lacustre, en plena Cordillera de los Andes Patagónicos, Cholila es puerta de entrada al Parque Nacional Los Alerces.
 
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Pueblo bello y apacible, descansa en un paisaje coloreado por los rojizos bosques de lengas, lagos azules, ñires verdes, transparentes ríos correntosos, cordones cordilleranos resplandecientes de blanco en la cima, verdes y amarillentos campos donde pasta tranquilo el ganado. Esa policromía abriga esta localidad rica en historia y leyendas, que en 1902 fue el refugio que obtuvieron los bandoleros Butch Cassidy y Sundance Kid, escapando de la ley de los Estados Unidos junto a Etta Place, una mujer de belleza deslumbrante y singular coraje.
El año anterior habían asaltado cerca del límite con Canadá un tren que transportaba los caudales del Oeste, el Great Express en Montana, huyendo con 50.000 dólares en oro. La Agencia de Detectives Pinkerton no les dió tregua y la banda debió disolverse. Butch Cassidy y Sundance Kid huyeron a Nueva York, en companía de Etta. Las calles se empapelaron de carteles que ofrecían la suculenta suma de 10.000 dólares como recompensa por cada uno de ellos. Pero los tres desaparecieron sin dejar rastro.
En el otoño de 1901 llegó al puerto de Buenos Aires el vapor “Soldia Price”, con inversores a bordo, ganaderos norteamericanos, inmigrantes que buscaban sumarse al mundo rural, aventureros y algún pasajero de historia desconocida, como aquellos dos hombres que iban en compañía de una hermosa mujer, y juntos se hospedaron en el hotel Europa, en la porteña Avenida de Mayo. Los recién llegados depositaron treinta mil dólares en oro en un banco de la calle Florida, y visitaron a pasos de su hospedaje al director de Tierras, obteniendo la concesión de seis mil hectáreas en el lejano oeste chubutense, precisamente en Cholila, donde permanecerían hasta 1907. Los dos hombres decían llamarse James Ryan y Henry Place.
Convertida en atracción, hoy en Cholila permanece en pie, como testimonio privilegiado de las andanzas de aquellos pistoleros, la vieja cabaña donde habitaron junto a su peligrosa compañera, enmascarados con respetables nombres de la época.
Su leyenda sopla en el viento de este pueblo de origen netamente ganadero, donde originalmente se asentaron comunidades tehuelches –cuyas pinturas rupestres perduran en el Alero Cerro Pintado—, luego chilenos, mapuches y criollos, y donde finalmente, en la bisagra de los siglos XIX y XX, inmigrantes sirio-libaneses, alemanes, españoles, norteamericanos, italianos, suizos y otros, terminaron de moldear una pujante colonia ganadera.

El pueblo supo mantener sus tradiciones hasta nuestros días y conserva el encanto de la tierra virgen. Secuela de su tradición campera, cada año, el primer fin de semana de febrero en Cholila se celebra la Fiesta Provincial del Asado.
Uniendo las características típicas del Bosque Andino Patagónico y el Ecotono, el paso de los glaciares modeló este paisaje dejando como vestigio inmensos valles recorridos por un collar de lagos y ríos.
Esta geografía integra en total cuatro valles de impactante belleza: El Blanco, El Cajón, El Rincón y El Rivadavia. En su entorno se destacan los lagos Cholila, Lezama, Rivadavia, Pellegrini, El Cisne y El Cóndor, bordeados de imponentes cerros nevados.
En un panorama dominado al norte por el cerro Tres Picos, el más alto de la región con sus 2525 metros, Cholila es un escenario ideal para el turismo activo.
La pesca es una de las actividades de mayor atracción, sobre todo porque el lago Cholila, el río Carrileufú, el río Pedregoso, el río Tigre y los lagos Lezama, Rivadavia y Pellegrini, permiten desarrollar esta actividad en inmejorables condiciones, disponiendo de servicios, alojamientos y guías de primer nivel. Se pueden obtener las siguientes especies: Trucha Arco Iris, Trucha Marrón, Salmón Encerrado, Trucha de Arroyo, Pejerrey Patagónico y Perca.
La navegación con canoas y kayaks sobre esos cursos de agua pura, teñidos de turquesa pálido y azul profundo, es otra de las principales alternativas de esparcimiento, así como el trekking para acceder a los picos cercanos, o las cabalgatas junto a guías o baqueanos, para internarse en lugares vírgenes, recorrer los valles y los cañadones, obtener vistas panorámicas para los amantes de la fotografía, disfrutar de la flora y la fauna autóctonas a través de senderos y picadas con diversos grados de dificultad.
Sumada a estas alternativas se cuenta la posibilidad de disfrutar del agroturismo y visitar granjas ecológicas.
Cada una de estas actividades permite al turista el contacto directo con la naturaleza, la esforzada cotidianeidad de los pobladores, la historia de un pueblo ferviente de leyendas y enriquecida por la amalgama de culturas muy diversas, en medio de uno de esos paisajes que por siempre perduran en el recuerdo.

Cómo llegar

Por avión: hasta Bariloche por Aerolíneas Argentinas-Austral. Desde el sur, por la Ruta Provincial Nº 71 que une la localidad de Esquel con El Bolsón, son 200 km en total. Esta ruta permite conocer y recorrer el Parque Nacional Los Alerces y es el acceso al pueblo de Cholila.
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Fotos
tripadvisor.es - turismocholila.gov.ar
patagonia.com.ar
Videos
Fly Cast America Cholila Lodge
Cholila Lake
Martín volando la ruta de los cóndores
Fuentes
patagoniaexpress.com
chubutur.gov.ar
turismocholila.gov.ar
andinautas.com.ar - pagina12.com.ar